Una aproximación a los biosimilares y a los mAb

6/5/2016

Este post tiene por objetivo explicar cómo se desarrolla un medicamento biosimilar. Admitiremos que se trata de un proceso que entraña cierta complejidad y que dura varios años -el tiempo de desarrollo depende de la molécula, de la compañía y del país- entre otros factores.

Proceso de desarrollo y registro de un medicamento biosimilar

¿Cómo se desarrolla y registra un medicamento biosimilar? Intentaremos explicarlo de la manera más sencilla posible. ¿Nos acompañáis?

Como punto de partida, hay que tener en cuenta que el proceso de desarrollo consiste en producir la línea celular, definir el proceso de fabricación, la fórmula, comprobar la similaridad y desarrollar los análisis pre-clínicos y clínicos que se requieren, con anterioridad al registro.

Se trata de un proceso que se desarrolla a través de varias fases:

Como punto de partida, hay que establecer los límites de la biosimilaridad. Esto consiste en el análisis de varios lotes del producto de referencia. Este proceso nos proporciona los criterios de aceptación de calidad que el producto biosimilar debe cumplir.
Una vez se dispone de dichos criterios, se puede proceder al desarrollo del producto. Esta fase, a su vez, se subdivide en otras siete que se describen a continuación:

  • Elección y transfección de la célula huésped. Este proceso, por técnico que parezca, consiste esencialmente en la introducción del material genético deseado en una célula.
  • Selección del clon. Las células que ya contienen el material genético correspondiente a la proteína deseada, se cultivan. A partir de ahí, se selecciona la línea celular que produzca la proteína deseada con la mejor calidad. Para que os hagáis una idea, este paso puede suponer hasta un año y medio de investigación.
  • Creación de los bancos celulares. Se toma una cantidad suficiente de células con la que poder fabricar el biosimilar durante toda la comercialización del producto.
  • Desarrollo del proceso de fabricación:

    • Expansión celular y producción de la proteína: se descongela una parte del banco celular y las células que contienen se ponen en un medio de cultivo para que se reproduzcan y así aumentar su número.
    • Purificación de la proteína: una vez las células han sintetizado la proteína, esta se somete a un proceso de eliminación de impurezas y otras sustancias que no son de interés.
  • Una vez purificada, debe elegirse una formulación en la que la proteína sea más estable. Dicha formulación contendrá, por lo general, uno o varios compuestos que actúan como buffer y que mantienen un valor de pH estable que asegura la estabilidad de la proteína en solución durante toda su vida útil.
  • Por último, la proteína se dosifica en viales mediante un proceso de llenado. Con este procedimiento se obtiene el medicamento deseado. Tras el análisis de control de calidad el producto queda listo para su uso.
  • Ejercicio de similaridad. Se analiza el medicamento biosimilar obtenido con el proceso de fabricación diseñado comparativamente con el medicamento de referencia del mercado en una serie de análisis fisicoquímicos y de bio-actividad para confirmar la similaridad del producto al medicamento de referencia.

A partir del ejercicio anterior, se procede al desarrollo preclínico del producto. El medicamento obtenido en la fase anterior se estudia en animales comparativamente con el innovador para demostrar que se comportan de la misma manera. Al paso anterior le sigue el desarrollo clínico del producto, mediante el cual, el medicamento se estudia también en humanos comparativamente con el innovador.

Todos los datos obtenidos durante el desarrollo del producto se plasman siguiendo un formato determinado en lo que se llama dossier de registro -una compilación de toda la información del desarrollo del producto.

Posteriormente, el dossier de registro se presenta a las autoridades sanitarias para su evaluación y aprobación si procede, usando las guías y las vías regulatorias de biosimilares disponibles en cada país.

Confiamos en haber plasmado con claridad los procesos que fase a fase llevan al desarrollo y registro de un biosimilar. Se trata de un proceso largo, que de media puede durar entre seis y doce años y que como veremos en el próximo post va seguido del proceso de fabricación. Si tenéis alguna duda, nuestros expertos están a vuestra disposición.