Extrapolación de indicaciones en biosimilares

8/5/2017

La extrapolación de indicaciones para un biosimilar consiste en la aprobación regulatoria del fármaco biosimilar para el tratamiento de enfermedades que no han sido específicamente estudiadas durante el desarrollo clínico del mismo, dicha aprobación es posible solo si se ha demostrado su biosimilaridad y si el mecanismo de acción es el mismo entre las distintas indicaciones a extrapolar. El concepto de extrapolación de indicaciones está ampliamente reconocido a nivel mundial por las principales agencias regulatorias, como son la Organización Mundial de la Salud (OMS),  Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y la European Medicines Agency (EMA), (1-3) y es un procedimiento empleado de forma habitual para la mayoría de los tratamientos.

 

La mayoría de las guías aprobadas por las agencias reguladoras, tienen en común la base de la extrapolación de indicaciones: un ejercicio de comparabilidad analítico extenso, que debe incluir los datos de caracterización de la molécula, la potencia y/o los ensayos in vitro que cubren la funcionalidad de la misma, los cuales serán completados con el último paso de este ejercicio, datos clínicos relevantes (4-6). El mecanismo de acción del producto y el o los  mecanismos fisiopatológicos implicados en las indicaciones terapéuticas estudiadas deberían ser soportados con información científica publicada en relación al producto medico de referencia y debería ser extensamente similar entre las indicaciones (7).

 

La extrapolación es un concepto que está estrechamente ligado a la biosimilaridad (8) y requiere entender el biosimilar. Cuando el medicamento biosimilar ha demostrado ser comparable a su medicamento de referencia en términos de características fisicoquímicos, estructurales, funciones biológicas in vitro, lo esperable  es que se comporte igual en la clínica.

 

En este último paso del estudio de la biosimilitud, es importante entender que el papel de los estudios clínicos es puramente confirmatorio (9). Los estudios clínicos de un biosimilar no pretenden establecer el perfil clínico de seguridad y eficacia del producto de referencia en todas las condiciones de uso para las que se autoriza. La razón es que el perfil clínico de seguridad y eficacia del producto de referencia ya es bien conocido, y lo que se espera es que un producto que tenga la misma estructura molecular y función presente la misma actividad que el producto de referencia (10). El biosimilar previamente ha demostrado tener una estructura molecular y función similar, y en la clínica básicamente confirmará la ausencia de diferencias significativas en seguridad, eficacia e inmunogenicidad frente al producto de referencia.

 

La extrapolación de la eficacia y seguridad de una indicación terapéutica a otra es posible aunque no automática, y está basada en el análisis exhaustivo de la totalidad de la evidencia así como la apropiada justificación científica.

 

Gracias a la extrapolación de indicaciones se puede reducir el número de estudios y evitar ensayos clínicos innecesarios en seres humanos, reduciendo así los costes de los fármacos y el tiempo necesario para hacerlos llegar al mercado (10).

 

Las autoridades regulatorias aprueban un medicamento biosimilar basándose en criterios de seguridad, eficacia y calidad comparables al medicamento de referencia, lo que representa su equivalencia en términos de seguridad, eficacia e inmunogenicidad en indicaciones o condiciones clínicas lo suficientemente sensibles. Esta comparabilidad demostrada, hace posible la extrapolación de indicaciones del medicamento biosimilar con respecto al biológico de referencia (11).

 

Referencias:

  1. World Health Organization. Guidelines on evaluation of monoclonal antibodies as similar biotherapeutic products (SBPs). 1 Mar 2016. Disponible en: http://www.who.int/biologicals/mAb_1st_draft_KG_IK_1_March_2016_clean.pdf
  2. Scientific Considerations in Demonstrating Biosimilarity to a Reference Product. Guidance for Industry. Disponible en: https://www.fda.gov/downloads/drugs/guidancecomplianceregulatoryinformation/guidances/ucm291128.pdf
  3. European Medicines Agency. Guideline on similar biological medicinal products containing biotechnology-derived proteins as active substance: non-clinical and clinical issues. Disponible en: http://www.ema.europa.eu/docs/en_GB/document_library/Scientific_guideline/2015/01/WC500180219.pdf
  4. Committee for medicinal products for human use. Guideline on similar biological medicinal products containing biotechnology-derived proteins as active substance: non-clinical and clinical issues. EMEA/CHMP/BMWP/42832/2005. London, 22 February 2006. Disponible en: http://www.ema.europa.eu/docs/en_GB/document_library/Scientific_guideline/2009/09/WC500003920.pdf
  5. European Medicines Agency. Committee for medicinal products for human use. Guideline on similar biological medicinal products. CHMP/437/04. London, 30 October February 2005. Disponible en: http://www.ema.europa.eu/docs/en_GB/document_library/Scientific_guideline/2009/09/WC500003517.pdf
  6. Considerations in Demonstrating Interchangeability With a Reference Product. Guidance for Industry. Disponible en: https://www.fda.gov/downloads/Drugs/GuidanceComplianceRegulatoryInformation/Guidances/UCM537135.pdf
  7. IPRF Biosimilar Working Group Reflection Paper on Extrapolation of Indications in Authorization of Biosimilar Products. Reflection Paper ver 1.3. July 25, 2016 DRAFT.
  8. Barry, F. Regulators: skip clinical data and extrapolate biosimilar indications. EBG Bio Similars, 2015. Disponible en: http://www.biopharma-reporter.com/Markets-Regulations/Regulators-skip-clinical-data-and-extrapolate-biosimilar-indications
  9. Martina Weise et al. Biosimilars: what clinicians should know. Blood. 2012; 120 (26): 5111-5117
  10. Martina Weise et al. Biosimilars: the science of extrapolation. Blood. 2014; 124 (22): 3191-6
  11. Yoo DH, et al. A multicentre randomised controlled trial to compare the pharmacokinetics, efficacy and safety of CT-P10 and innovator rituximab in patients with rheumatoid arthritis. Ann Rheum Dis. 2017; 76(3):566-570.